Historia

Mi nombre artístico es Svhaine Alvarez.

Refleja mis orígenes suecos y españoles, y lleva consigo una "Hainérgie" (odinergía): una rabia fría y ardiente. La palabra "Hainérgie" es, de hecho, un juego de palabras derivado de mi lengua y mi país de origen: Francia, donde la palabra *haine* (odio) se escribe tal cual.

                                           

Mi arte gira en torno a la guerra, la memoria y la violencia transformada en materia.

Trabajo con soldaditos de plástico, esos juguetes que manipulábamos sin pensar cuando éramos niños. Jugábamos a la guerra sin comprender su peso.
Un día me pregunté: ¿qué pasa si miramos estos juguetes de otra manera? ¿Y si, en lugar de jugar con ellos, los ensambláramos para revelar lo que realmente representan?

Así que empecé a crear. A partir de estas figuras, construyo esculturas: armas, formas poderosas y frágiles a la vez. Cada obra plantea una pregunta: ¿por qué fabricamos objetos de guerra para los niños? ¿En qué momento comienza la banalización de la violencia?

Mi proceso es lento, casi meditativo. Pego, ensamblo, doy sentido a cada detalle. No son solo obras de arte. Son señales, reflexiones silenciosas.

En las redes, comparto mis creaciones y las reacciones que suscitan. Algunos ven en ellas una crítica, otros una glorificación. No doy respuestas. Lo que me importa es que provoquen algo.

A través de mis esculturas, quiero hacer reflexionar: ¿y si la guerra hubiera comenzado mucho antes de lo que pensamos? En nuestros juegos. En nuestro imaginario.
El arte no está aquí para tranquilizar. Está aquí para despertar.


 

Svhaine Alvarez